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El adiós de Jadon Sancho y su impacto en Manchester United

El telón cae sobre la etapa de Jadon Sancho en Old Trafford. Manchester United ha enviado su lista de jugadores retenidos a la Premier League y, con ella, ha certificado el adiós de varias figuras de peso: Sancho, Casemiro y Tyrell Malacia ya son historia en el club.

El final de una apuesta millonaria

Sancho se marcha como símbolo de una era de fichajes tan ambiciosos como irregulares. Su llegada en 2021, por una cifra superior a las 73 millones de libras, pretendía convertirlo en la nueva cara del ataque del United. Nunca ocurrió.

El extremo, de 26 años, sólo firmó 12 goles y seis asistencias en todas las competiciones durante cinco temporadas. Demasiado poco para el precio, para las expectativas y para el talento que había mostrado antes de aterrizar en Mánchester. Su rendimiento fue una montaña rusa: destellos aislados, largos periodos sin continuidad y una relación tensa con el cuerpo técnico anterior que terminó por condenarlo.

El club lo despidió con corrección institucional: recordó que llegó en 2021, que formó parte del equipo que levantó la Carabao Cup en 2023 y que disputó 83 partidos antes de regresar cedido a Borussia Dortmund y encadenar préstamos a Chelsea y Aston Villa. Un repaso sobrio, casi quirúrgico, para una historia que nació como gran proyecto y acaba como advertencia.

“El fichaje más decepcionante”

Las críticas no han sido suaves. Louis Saha, exdelantero del United, llegó a definir a Sancho como “el fichaje más decepcionante en la historia de Manchester United”. No cuestionó el talento, sino el rendimiento. Para Saha, la diferencia entre el jugador brillante de Dortmund y el futbolista gris de Old Trafford es un enigma: “Se sentía como un misterio”, llegó a decir.

El francés lamentó especialmente la sensación de oportunidades desperdiciadas: la cantidad de minutos, el contexto, la confianza que muchos habrían soñado tener y que, en su opinión, Sancho no consiguió capitalizar. Un lamento que resume bien el sentir de buena parte de la grada: el club apostó fuerte, el jugador nunca terminó de responder.

Alemania, el refugio que vuelve a abrirse

Mientras en Inglaterra su figura se ha ido apagando, en Alemania su nombre conserva brillo. Sancho sigue siendo muy respetado en la Bundesliga, donde vivió su etapa más fulgurante. En su primer ciclo con Borussia Dortmund firmó 114 participaciones de gol en apenas 137 partidos, números de estrella absoluta.

En 2024 volvió cedido al Signal Iduna Park y ayudó al equipo a alcanzar la final de la Champions League en Wembley. Ese regreso reactivó la idea de que su fútbol aún puede explotar lejos de la presión asfixiante de Old Trafford.

Los informes apuntan a que el jugador ve con buenos ojos un tercer capítulo en Dortmund, y que el entrenador Niko Kovac ya ha dado luz verde a la operación. Un nuevo intento de resurrección para una carrera que se ha ido frenando desde 2021. Si encuentra estabilidad y confianza en la Bundesliga, no sería descabellado pensar en un retorno al entorno de la selección inglesa, de la que no forma parte desde finales de 2021.

Casemiro y Malacia, salidas de peso en silencio

Sancho no abandona solo el vestuario. El comunicado del club también confirmó las despedidas de Casemiro y Tyrell Malacia al término de sus contratos. Dos historias muy distintas, unidas por un mismo punto final.

Casemiro se marcha tras cuatro temporadas en las que aportó jerarquía inmediata al centro del campo y ayudó a conquistar la Carabao Cup y la FA Cup. Llegó desde Real Madrid como campeón consagrado y, aunque su impacto fue decayendo con el paso del tiempo y el aumento de la exigencia física, su primer tramo en el club dejó la sensación de haber devuelto algo de carácter competitivo al equipo.

El caso de Malacia es otro tipo de frustración. El lateral, fichado desde Feyenoord en 2022, nunca pudo asentarse por culpa de las lesiones. Apenas 50 apariciones en dos años para un jugador que llegaba con la etiqueta de lateral moderno, intenso y agresivo. Su salida refleja una realidad cruel: el cuerpo no siempre acompaña al plan deportivo.

Un vestuario que se vacía para volver a llenarse

Más allá de la carga emocional, estas salidas tienen un impacto directo en la estructura del club. La marcha de grandes salarios como los de Sancho y Casemiro libera una porción significativa de la masa salarial. Es espacio, y también responsabilidad: ahora el foco se desplaza hacia quién ocupará esos huecos.

La dirección deportiva actual encara un verano clave. El mensaje es claro: se cierran capítulos costosos y se abre la puerta a una reconstrucción más afinada, con menos margen para errores de 73 millones de libras que nunca despegan.

Sancho se va con la etiqueta de promesa incumplida en Inglaterra, pero con una puerta todavía entreabierta en Alemania. Casemiro se despide como campeón y veterano de guerra. Malacia, como el jugador al que las lesiones no dejaron despegar. Tres caminos distintos, un mismo punto de partida: la necesidad de un nuevo comienzo, para ellos y para un Manchester United que ya no puede permitirse seguir viviendo de intentos fallidos.