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Accidente de Iván “Pichu” Cuéllar sacude al Mallorca

El silencio habitual de la Ciutat Esportiva se rompió con un susto mayúsculo. Iván “Pichu” Cuéllar, uno de los veteranos del vestuario del Mallorca, sufrió este jueves una grave lesión en la cabeza al desplomarse una gran estructura decorativa en el comedor de las instalaciones del club.

El propio Mallorca reaccionó de inmediato con un comunicado oficial para calmar a la afición y poner algo de orden en medio del impacto. “Esta mañana, Iván ‘Pichu’ Cuéllar sufrió una seria lesión en la cabeza después de que una gran estructura, que formaba parte de la decoración del comedor de la Ciutat Esportiva, se desplomara”, explicó la entidad balear.

Minutos después, el club amplió la información sobre el estado del guardameta. “El jugador ha sido trasladado al hospital para recibir tratamiento y permanecerá en observación durante las próximas 24 horas”, añadió la nota. Sin dramatismos, pero sin restar gravedad al incidente: el mensaje fue claro, el caso está siendo vigilado muy de cerca por los servicios médicos.

Un vestuario que pierde a uno de sus faros

Cuéllar llegó al Mallorca en el verano de 2023 tras una carrera larga y cargada de experiencia en la élite, con etapas en Atlético de Madrid, Eibar, Sporting Gijón y Leganés. Apenas tres partidos oficiales con la camiseta bermellona, ninguno en lo que va de temporada, pero su peso no se mide en minutos. Se mide en voz, en jerarquía, en oficio.

En el día a día, el extremeño se había consolidado como una figura de referencia en el vestuario, un seguro silencioso en la sombra de la portería. Un guardián de emergencia siempre preparado para responder cuando hiciera falta. El accidente, inesperado y ajeno al balón, deja un vacío que va más allá del césped: se resiente el fondo de armario en la portería y también la estructura emocional del grupo.

La lesión abre, de golpe, un problema deportivo muy concreto. Y lo hace en plena semana de competición.

Problema en la portería antes de Girona

El calendario no espera. El próximo domingo llega la jornada ocho de la Segunda División, con un duelo exigente ante Girona, y el Mallorca se encuentra de repente con un auténtico rompecabezas bajo palos.

Lucas Bergström está concentrado con la selección de Finlandia, lo que deja a Arnau Tenas como único guardameta senior disponible para García. Una situación límite para cualquier entrenador: sin margen de maniobra, sin rotación posible, sin red de seguridad en el banquillo.

El cuerpo técnico y los médicos, mientras tanto, miran el reloj. Las próximas 24 horas serán clave para conocer la evolución de Cuéllar y trazar un plan. Hasta que no haya un parte más detallado, el club deberá trabajar con escenarios: desde una ausencia corta hasta un periodo más prolongado que obligue a ajustar la planificación en la portería.

La opción más inmediata apunta hacia abajo, hacia la cantera. La dirección deportiva ya valora la posibilidad de promocionar a un portero del fútbol base para completar la convocatoria ante Girona y cubrir, al menos, la plaza en el banquillo. No hay mucho margen para inventar más.

El golpe que derribó una estructura en el comedor ha sacudido también la del propio equipo. Mallorca pierde, de momento, a uno de sus veteranos más respetados y se asoma a un tramo de temporada con la portería en cuadro. La pregunta ya no es solo cuándo volverá “Pichu”, sino cómo responderá el equipo en un momento en el que la experiencia, precisamente, se ha convertido en su mayor baja.